Día 1 DDI(Después del impacto)
Por fin recupere la conciencia, yo me encontraba bajo un montón de escombros tirados sobre el piso de mi departamento al parecer un pedazo el techo de la cocina había caído justo sobre mi haciendo perder el conocimiento, como pude retire los escombros y me levante, sentía un dolor inmenso en la parte de arriba de mi cabeza y además sangraba bastante, corrí al baño para asearme un poco y ver que me había pasado en la cabeza, tenia una herida no muy grande en la frente de donde salía pequeños chorros de sangre, atine solo a lavar con un poco de agua y colocar una toalla para presionar y dejar que la sangre coagulara, pero dolía muchísimo, camine a la sala y me senté en el sillón, el cual estaba lleno de polvo y unos cuantos pedazos de yeso que cayeron del techo, al parecer solo el techo de la cocina había sufrido daños, todo lo demás era solo yeso desprendido, mi casa estaba hecha un desastre, cosas tiradas por todos lados y polvo en el ambiente pero yo estaba vivo y eso era lo que contaba.
Descanse un par de minutos ahí sentado, sin pensar nada, con los ojos cerrados y dolor de cabeza, cuando inconcientemente abrí los ojos y comencé a darme cuenta de todo lo que pasaba a mi alrededor, gritos en las calles, alarmas de coches sonando sin parar, explosiones a lo lejos, además de que el día había terminado, ya era de noche, no se cuanto tiempo estuve inconciente pero lo suficiente para que el sol se escondiera, me asome por la ventana y todo era un caos, la ciudad estaba completamente a oscuras solo iluminada por los grandes incendios en toda la ciudad, ya no había gente corriendo en las calles, había muchos edificios derrumbados, casa con las ventanas rotas y una gran capa de polvo cubría toda la ciudad y no dejaba ver mas allá de tres calles a la redonda, pero, no era solo polvo, había algo mas, podía ver como pequeños puntos rojos brillantes caían del cielo, no sabia si era el golpe que tenia en la cabeza que me hacia ver cosas o era material expulsado por el meteorito que caía sobre las calles, en la esquina de la calle, aun se encontraba aquella persona que vi antes del impacto, la que no sabia si estaba muerta o inconsciente, ahora después de todo este tiempo, definitivamente esta muerta y cubierta de pequeños escombros, polvo , pedazos de cristal y ese liquido rojo que caía del cielo, decidí no salir a revisar y pensé en recuperar un poco las fuerzas, me coloque unas vendas sobre la herida, tome un poco de agua y comí algo para recuperar energía. Busque unas velas que tenia en mi recamara y un encendedor que tenia desde que deje de fumar (un vicio que quisiera volver a retomar en este momento) y las encendí para tener un poco mas de luz. Encontré un reloj de cuarzo que me habían regalado el día de mi cumpleaños que tenia guardado en el closet, para saber exactamente cuanto tiempo había pasado desde que perdí el conocimiento, habían pasado mas de 14 horas desde que comenzó todo, era mas de media noche.

Día 2 DDI
Junte unas cuantas cosas para poder sobrevivir o por lo menos tratar de sobrevivir, no sabia como iba a ser mi vida de ahora en adelante, junte trastos en donde poder juntar agua, la que todavía salía de la llave, una lámpara de mano, un poco de comida enlatada de la que me surtía muy bien cuando iba al supermercado ya que siendo una persona joven y soltera que vive sola no tenia otra forma de alimentarme mas que de conservas, agregue el encendedor que tenia, unos cerrillos por si acaso se terminaba el gas y una navaja de esas que traen varias herramientas, guarde todas esas cosas en una mochila de viaje que no utilizaba desde que iba de campamento con mis amigos ya que algún día iba a tener que salir del departamento, algún día iba a tener que salir para sobrevivir. Busque mi teléfono celular solo para reafirmar lo que había pensado, no había señal, ni siquiera red en servicio, trate de sintonizar una estación en un radio de baterías pero no pude escuchar otra cosa mas que estática, estaba completamente aislado de cualquier información que pudiera ser útil.
Afuera la lluvia roja seguía cayendo, ya no pensaba que era una ilusión, era real, era alguna clase de liquido rojizo, que brillaba conforme caía al suelo y se combinaba con las gotas de lluvia que caían al mismo tiempo, las calles ya estaban empapadas y corrían pequeños ríos de agua por las orillas de la banqueta, mire hacia ambos lados de la calle y me percate de algo que hizo que se me helara la sangre y se me erizaran los pelos de la nuca, la persona de la esquina que llevaba mas de un día tirada en el suelo se movía! Pensé que no seria buena idea salir a la calle en este momento y que si ese hombre de la esquina necesitaba ayuda tendría que arreglárselas solo, para mi sorpresa el tipo vestido de traje y corbata - supongo que era un oficinista – se levanto por completo, dirigió una mirada a hacia el cielo por un largo rato, al parecer no le molestaba la lluvia extraña, así estuvo por mas de 40 minutos, mirando al cielo sin inmutarse, de repente como si alguien lo hubiera llamado giro su cabeza hacia la parte mas alejada de la calle y comenzó su caminar, lentamente, paso a paso, como mal herido, le tomo al rededor de una media hora cruzar completamente la calle y al llegar a la esquina opuesta giro hacia la derecha y continuo hasta desaparecer entre los edificios, vaya, yo habría apostado todo a que aquel hombre estaba completamente muerto y que nunca mas se volvería a levantar.
Decidí quedarme en el apartamento hasta que amaneciera, dormite un poco gracias a el miedo y la preocupación que sentía debido a todo este desastre y en la mañana saldría a revisar desde la azotea del edificio las condiciones en las que había quedado la ciudad.
Ya pasaban de las 6 de la mañana, mire por la ventana, un poco de luz atravesaba la gran capa de polvo que cubría todo, ya se podía distinguir mejor lo que había ocurrido en las calles, ya podía ver mas allá de tres cuadras, pero aun había polvo en el ambiente, la lluvia había terminado, ya no se veía liquido rojo cayendo, ni sobre las calles, en ese momento pensé que solo había sido una ilusión causada por el golpe en la cabeza, pero ya me sentía mejor y con toda la energía recuperada. Era momento de salir.
Me coloque un pañuelo mojado al rededor de la boca y nariz para contrarrestar un poco el polvo en el aire y poder así respirar mejor, y abrí la puerta del departamento, me costo un poco poderla abrir ya que después del terremoto se había desalineado un poco y se había trabado. El interior del edificio parecía estar en buenas condiciones, con algunos pedazos de yeso caído y un hueco abierto justo en la pared del departamento de enfrente, el cual estaba completamente vació, decidi entrar por el hueco para poder ver la calle que daba a la entrada del edificio, mire por la ventana del apartamento deshabitado y era la misma vista, calles destruidas, edificios en llamas, coches aplastados por los escombros, aun así no podía ver mas allá ya que un par de edificios parecidos al mió que estaban construidos justo al frente, decidí subir por las escalera al tercer piso y desde ahí subir por la puerta de servicio al techo del edificio. Al llegar a la puerta de servicio saque las llaves que el encargado me dejo antes de irse y abrí la puerta, la imagen que vi fue horrible, la ciudad entera destruida, edificios en ruinas, aunque algunos como el mió, seguían de pie, todo cubierto por el polvo, un polvo que no dejaba pasar completamente la luz del sol y hacia que a plena luz del día pareciera que estaba a punto de oscurecer.

Todo era un desastre parecía que un volcán había estallado justo en el centro de la ciudad y ahora cubría todo con ceniza, coches destrozados árboles caídos, ventanas rotas, escombros por todos lados. No logre ver a ninguna persona caminando por la calle, por lo menos nadie además del tipo que se levanto justo en la esquina, me dirigí hacia el otro lado del edificio para observar como se encontraba el otro lado de la ciudad, nada era diferente, destrucción por todos lados, parecía una zona de guerra. Después de tan impactante vista recordé a mis vecinos, los que aparentemente seguían encerrados en el primer piso; tenía que ir a ver como se encontraban. Baje rápidamente las escaleras y toque la primera puerta pero no recibí respuesta, ni siquiera del molesto perro que ladraba cada vez q alguien se acercaba, toque mas fuerte y grite el nombre de la señora Andrea y de su hija Paula, pero tampoco recibí respuesta, me di la vuelta y me dispuse a tocar en la puerta contraria, al tratar de tocar la puerta se abrió sin ningún esfuerzo, salude para saber si había alguien dentro pero no escuche nada, tome la decisión de entrar y revisar por mi mismo, se sentía calor en el departamento como cuando se deja cerradas las ventanas por mucho tiempo sin dejar que entre aire fresco al lugar, no había nadie en la sala ni en la cocina, me adentre mas en la casa, hacia las recamaras, en la primera todo el cuarto estaba desordenado como si alguien hubiera tenido una pelea ahí dentro, supongo que a causa del terremoto pero no encontré a nadie, la segunda recamara se encontraba en las mismas condiciones, al llegar a la tercera recamara algo en mi cabeza me decía que saliera corriendo de ahí pero tenia que saber si mi vecinos, el señor Salas, su esposa y sus dos pequeños hijos estaban bien, abrí la puerta y lo que vi me dejara marcado para siempre, la escena era horrible, dos pequeños cuerpos recostados en la cama, sin vida, eran los hijos de la pareja, una niña de al menos 8 años de edad y el pequeño que no pasaba de los 5 años, había visto a esos dos corriendo por las escaleras del edificio, jugando y gritando como los niños que eran, al fondo de la recamara la mama de los niños, una mujer de unos 40 años, delgada, que saludaba muy cordialmente cada vez que nos cruzábamos en los pasillos del edificio, también sin vida, con lo que parecía un disparo justo debajo de la barbilla que le atravesó la cabeza de abajo hacia arriba dejando una gran mancha de sangre en la pared, y dentro del closet el esposo, con un lazo enredado al rededor del cuello, se había ahorcado. Salí corriendo de la habitación y del departamento con la mano en la boca tratando de contener la poca comida que había ingerido unas pocas horas antes que trataba de subir por mi garganta y salir por mi boca al ver semejante escena, no lo pude evitar y vomite justo en las escaleras. Regrese a mi departamento horrorizado de lo que había visto unos minutos antes, supongo que al sentirse impotentes, la pareja decidió suicidarse y matar a sus hijos antes de verlos sufrir este desastre, que descansen en paz los 4, me preguntaba si había sucedido lo mismo con mis vecinas y su perro, tenia que averiguar que les había sucedido, pero ahora no era el momento, ya había visto demasiado por el día de hoy, me recosté en mi cama, hacia dos días que ni la tocaba, pase varias horas pensando en que no solo la familia del primer piso estaría en esas condiciones, seguramente dentro de esta gran ciudad habría miles si no millones de personas que han muerto, preguntándome cuantos sobrevivientes habría, si las personas que yo conocía estarían vivas, si volvería a ver alguna cara conocida.
Algo en la calle me hizo levantarme de golpe de la cama y olvidarme por un momento de todos esos pensamientos que me torturaban, oí gritos, gritos que provenían de alguna calle cercana de donde yo estaba, al parecer era un hombre, gritaba por ayuda, corrí a mirar por todas las ventanas para saber que ocurría, a mirar por la ventana de la sala lo logre ver, corría por la calle un hombre alto, maduro, cubriéndose el brazo derecho con su mano izquierda, parecía herido, corría en dirección contraria de donde había visto hace unas horas al hombre casi muerto de la esquina, el tipo cruzo la calle mirando hacia lo lados como esperando ver a alguien que lo auxiliara, siguió su camino a paso rápido y desapareció entre el capa de polvo, por lo menos ya sabia que había otros supervivientes y seguramente habría muchos mas, yo tenia que salir, buscar algún tipo de zona segura, tal vez el ejercito ya se había organizado para crear albergues, con vivieres, agua potable y medicinas, tal vez en ese lugar habría información sobre lo que esta pasando, desafortunadamente el polvo en el aire no dejaba ver mas allá de unas cuantas calles y desde el techo del edificio no era diferente así que no podía saber hacia donde dirigirme, además solo faltaban unas cuantas horas para que anocheciera y sin saber hacia donde dirigirme preferí pasar la noche en casa y salir en búsqueda de algún albergue temprano por la mañana. Pero quedaba una cosa por hacer, averiguar como se encontraban mis vecinas del piso inferior.
Baje de nuevo por las escalera, sabiendo que en uno de los departamento había cuerpos sin vida, llegue al primer piso y lo primero que hice fue cerrar la puerta que horas antes había abierto, por alguna razón no me sentía a gusto al saber que la puerta de ese departamento estaba abierta. Me acerque a la entrada del otro departamento, volví a tocar con fuerza gritando que era yo el que tocaba, que no tuvieran miedo, que solo quería saber como se encontraban, pero no había respuesta alguna, me agache para ver si lograba observar algo por debajo de la puerta, no lograba distinguir mucho, gracias a la capa de polvo y escombros en el edificio, aunque notaba que entraba luz por un costado del departamento, pero era todo, ningún sonido ni movimiento dentro. Tal vez se fueron sin que me diera cuenta, o tal vez habían tenido el mismo destino que sus vecinos de enfrente. No lo iba a averiguar, si no obtuve ninguna respuesta, será mejor dejar así las cosas. En mi departamento tome la mochila donde guarde provisiones el día anterior, agregue un cubre bocas de cartón que utilice alguna vez para pintar el departamento, un par de botellas de agua, una chamarra ligera y una caja de analgésicos de la cual saque una pastilla para detener un poco el dolor en mi cabeza que afortunadamente ya no sangraba, tome un mapa de la ciudad que tenia desde el día que me mude a este edificio y comencé a buscar un lugar lógico donde el ejercito pudiera crear una albergue lo suficientemente grande para miles de personas. Sinceramente no tenia idea de hacia donde dirigirme, pero por fin mi mente se abrió, si hay un lugar lo suficientemente grande para albergar a miles de personas es el estadio del equipo local, además del centro de convenciones, eso dos lugares son bastante grandes y con instalaciones adecuadas para un albergue, además de que a pocos kilómetros de ahí se encuentra un puesto militar que se utiliza como lugar de entrenamiento para los jóvenes que realizan el servicio militar. Ya tengo una ruta definida, el centro de convenciones queda mas o menos a unos veinte kilómetros de aquí, me tomara unas 4 horas llegas hasta allá y el estadio se encuentra a media hora mas de camino, creo que si logro llegar hasta ahí encontrare algún tipo de zona segura. Estoy listo, a primera hora de la mañana saldría a buscar sobrevivientes. Por el momento era hora de asearme un poco con el agua recolectada y comer algo para después tratar de dormir un poco.

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