Día 10
Esa noche no pude dormir mucho, algo en medio de la noche me despertó, escuche que gritaron mi nombre desde la calle, me levante de la cama y corría la ventana pero no logre ver a nadie, en la sala Ana estaba hundida en un profundo sueño, de nuevo escuche mi nombre, abrí la ventana de la sala para mirar, había un zombie justo en medio de la calle mirando hacia mi ventana, con ropas desgarradas y manchas de sangre los cubrían por completo, parecía mover la boca como pronunciando palabras, no lo podía creer, de repente lo escuché, pronunciaba mi nombre, me maldecía, me decía que algún día me atraparía y me comería vivo, que me arrancaría cada una de mis extremidades para devorarlas con placer y me mostraba una risa que me erizo todos los vellos del cuerpo. Pero que demonios pasa, esas cosas no hablan y mucho menos se ríen! Rápidamente desperté a Ana, tenia que ver lo que lo que había afuera, ella despertó asustada y sin saber que ocurría la lleve hasta la ventana pero el zombie ya no estaba ahí, que estaba ocurriendo? me preguntó, le explique lo que había visto hace unos segundos, pero no me creyó, ella jamás vio a una de esas cosas hablar, ellos solo emitían gemidos y a veces lograban gritar, pero no podían pronunciar palabra alguna, pero yo lo vi. . . o no?
Ana y yo estuvimos despiertos el resto de la noche, por la ventana ya podían verse unos pequeños rayos de luz que comenzaban a iluminar la ciudad, tomamos nuestras cosas, listos para salir de nuestro refugio y comenzar una nueva aventura fuera de la ciudad. Bajamos a la entrada del edificio y esperamos dentro de la camioneta, para cuando los otros sobrevivientes llegaran solo tendríamos que encenderla y huir con ellos. Pasaron varios minutos, y nadie aparecía, en la calle había un par de zombies a unos 20 metros, quienes aun no se habían percatado de nuestra presencia y esperábamos que así siguieran por lo menos hasta la hora de partir, pero el tiempo seguía pasando y no escuchábamos mas que el viento arrastrando basura en la calle, de repente a lo lejos se escucho un motor, parecía un vehiculo grande acercándose a toda velocidad, eran ellos. Era un camión de pasajeros, el camión se detuvo justo frente al edificio y salieron un par de sujetos, el primero era el viejo que me entrego el mapa el día de ayer y el otro era un hombre de unos 30 años, alto, cabello negro y parecía estar herido en un brazo, traía una venda alrededor de su brazo y se veía un poco enfermo. Vamos! grito el primero, yo encendí la camioneta y salimos del edificio, mientras el joven herido disparaba a el par de zombies que se encontraban mas cerca, el viejo se acerco a nosotros y se disculpo por la tardanza, le daba mucho gusto que pudiéramos ir con ellos, habían tenido un percance con un grupo de zombies justo al salir de su refugio, pero solo él y el joven que disparaba había salido heridos pero nada grave, aunque su cara mostraba algo extraño, nos invito a seguir el camión, el trayecto duraría varias horas y nos tendríamos que ir a prisa ya que un gran grupo de zombies los había escuchado y ya se acercaban a nosotros. Desde la camioneta logre ver a los ocupantes del camión, El chofer del camión era el joven que ya habíamos visto la vez anterior, también se encontraban un par de mujeres y una de ellas cargaba un bebe de no mas de 2 años.
Los dos hombres subieron al camión y arrancaron, y así comenzó la huida, pasaron un par de horas de camino, otras partes de la ciudad estaban completamente destruidas, mi vecindario parecía que era el menos afectado, había zonas en donde ninguna construcción seguía de pie, había zombies por todos lados a los que esquivábamos cada vez que podíamos, mientras el camión pasaba por encima de ellos sin siquiera bajar la velocidad.
Desde la parte trasera del camión el joven herido nos hacia señas, tendríamos que parar mas adelante para cargar gasolina, algo que nos favorecía a todos ya que yo también me estaba quedando sin combustible. Nos detuvimos en una gasolinera unos metros mas adelante, el joven herido y el viejo de barba bajaron para protegernos mientras cargábamos los tanques, el chico que conducía cargaba el tanque del camión mientras yo cargaba el de la camioneta, hubo un zombie que se acerco demasiado a nosotros pero los dos guardianes lo detuvieron antes de que pudiera lograr algo, al terminar de llenar los tanques tos subimos a nuestros transportes y seguimos nuestro camino.
Había pasado alrededor de media hora de camino cuando el camión comenzó a tambalearse, parecía que algo andaba mal ahí dentro, de pronto el camión subió la velocidad y termino estrellándose contra los escombros de una construcción, que había ocurrido? Nos detuvimos cerca del choque y bajamos para averiguar que pasaba, la puerta del vehiculo se encontraba cerrada pero dentro se producía una de las mas horribles escenas que haya visto dentro de esta pesadilla, el chico que conducía el camión estaba siendo devorado por su propio padre, convertido ya en un zombie, mientras el joven del brazo herido destrozaba a una de las mujeres que se encontraban dentro, los demás ocupantes ya estaban muertos y no quería ni pensar en lo que le habían hecho al pequeño bebe que iba con ellos. Ana cayó al suelo y casi pierde el conocimiento, la ayude a subir a la camioneta, era hora de irnos, no podíamos estar más tiempo ahí, corríamos peligro, pronto los zombies se comenzarían a acercar.
Mire por ultima vez al camión y a sus ocupantes, uno de ellos me miraba fijamente desde una de las ventanas, era el viejo y por segunda vez escuche como pronunciaba palabras dirigidas directamente a mi. Te atraparemos, dijo, serás nuestra comida, te destrozaremos, no podrás huir, me quede paralizado, eso estaba pasando en realidad? en ese momento escuche el sonido de la bocina de la camioneta, era Ana, me apresuraba para irnos inmediatamente. Subí al vehiculo, ahora estábamos solos, sin saber a donde ir y muy lejos ya de mi casa, tendríamos que idear algún plan para sobrevivir o terminaríamos como las personas que del camión, a quienes apenas pude conocer.
Faltaba poco para salir de la ciudad, decidimos seguir por el mismo camino y llegar lo mas lejos, encendí la camioneta y regresamos al camino, al dar marcha atrás me di cuenta que nuestro vehiculo tiraba un liquido por el frente, me detuve de nuevo para revisar, el liquido anticongelante se había derramado por completo, al parecer al conducir por encima de los escombros había arruinado la bomba de agua, el motor no aguantaría ni diez minutos así.
Ahora tendríamos que caminar, pero eso no era lo único que me preocupaba, algo andaba mal conmigo, los zombies de verdad podían hablar o lo estaba alucinando? Me estaré volviendo loco?
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